“Hay en estos Marginados piedad (¿por qué temer la palabra?) pero también celebración, apetito de vida. Detrás de toda marginación hay pasión, si delante es más que visible la injusticia. Pasolini escribió en carta a su amigo Spagnoletti (era en los años cincuenta): Cuando de la vida se ha consumido todo, aún queda todo. Por eso he hablado de celebración.
      La pasión de este libro es el lenguaje, las voces varias; pero en especial el sermo urbanus de hoy, las hablas de la ciudad. Marginados quisiera estar en esa faceta de la literatura (y de la lirica) que subraya la vida. Amor por lo terrible. Seducción por los perdedores. E, insisto, visión de lo atractivo e insoportable. Es (en un nuevo sentido) poesía social: O poesía de la pena, la rabia, la pasión y el desprecio: Móviles de vida”.
LUIS ANTONIO DE VILLENA

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