RAFAEL CONTE
BABELIA – 15-04-2006

Esta magnífica novela, experimental y minoritaria (me apresuro a calificarla así, para definirla de verdad y defenderme a mi vez) es producto de un error y de un palíndromo a la vez, el que define mejor su inspiración. Pues si “vivir es volver” -su frase fundamental- no cabe mejor definición de ella que lo que llamamos así, “palíndromo”, ese sintagma que puede leerse igual al derecho y al revés, algo que Gonzalo Hildalgo Bayal -cacereño de 1950, profesor de literatura en un instituto provinciano-, nuestra mejor esperanza como narrador con la que contamos en la actualidad y autor de cuatro novelas, un libro de poemas, dos de ensayos (entre los dos el magistral Camino de Jotán, Ediciones del Oeste, 1994, sobre su fe en Sánchez Ferlosio, su maestro confesado), tres novelas cortas y un puñado de fábulas entre históricas y morales, usa y abusa con profusión, sobre todo en esta novela El cerco oblicuo, que ahora se reedita sin variación alguna. (…)
      Pero ya he dicho que este libro “palindrómico” nace de un error, o de una errata más bien, pues se trata de un empleado de una agencia inmobiliaria que responde a un(a) cliente que pide información sobre un anuncio que ofrece un apartamento “concéntrico” en alquiler, y que en verdad se trata de un lugar en realidad “céntrico” y nada más. Y así empiezan las aventuras de Severo Llatas, el agente inmobiliario, por un Madrid de los años cincuenta, que se busca y se encuentra sin parar a través de un “cerco oblicuo”, en busca de la “Gloria Fernández”, en la que resume su salvación pues, conforme más se acerca, más se alejará de ella indefinidamente. (…)
      El resultado es esta novela vanguardista, la más experimental de su autor, que así afinaba sus procedimientos para llegar a la premiada Amad a la dama o a esa obra maestra que ya es -y no me cansaré de repetirlo- Paradoja del interventor, publicada por Ediciones del Oeste en 2004 y recién reeditada por Tusquets. Apoyada en cuatro patas inolvidables -la Biblia, Kafka (Hidalgo Bayal preparó el año pasado una edición de La metamorfosis para Akal), el Ferlosio de Yarfoz (su maestro de siempre) y la Región de Juan Benet-, Paradoja del interventor constituye, ya digo, una pieza maestra indiscutible. A ver si ahora, publicada en una edición para el gran público, alguien se entera de una vez.

(Puedes leer la reseña completa en Babelia)

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