-El magín, el número olvidado. Lo encontraron en Cádiz, creen que data del siglo XVI. (…) Cuentan, amigos, que un número –situado entre el siete y el ocho– se perdió con los escritos del geómetra Diofante. Es una leyenda, claro, pero no necestio recordarles la teoría de que no puede existir un signo sin que en alguna parte esté su referente. Y resulta tentador. ¿Se imaginan? Un número más, una hora diaria fuera del transcurso del tiempo, cada año, entre julio y agosto uin mes que no se contabilizase. “¿Dónde encuentras estas extravagancias?”, me decías. ¿Extravagancias? Eran señales. Te lanzaba señales, ya ahora me he convertido en mis señales, Brezo perturbadora de mi vida.

(De La escala de los mapas)

Anuncios