Agustín Fernández Mallo, nació en A Coruña en 1967. Además de ser físico es sobre todo un apasionado de la literatura y del arte, hecho que pone de manifiesto a través de sus poemas y de sus novelas que buscan provocar a sus lectores. Sus títulos dan fe de ello ya que además de provocadores son tremendamente sugerentes (“Yo siempre regreso a los pezones y al punto 7 del Tractatus” “Joan Fontaine Odisea (mi Deconstrucción)”
En 2007 fue galardonado con el Premio ciudad de Burgos de Poesía por “Carne de Píxel”. Con su libro “Postpoesía, hacia un nuevo paradigma” fue finalista del Premio Anagrama de Ensayo de 2009.
También ha recibido varios premios por sus novelas algunas de ellas traducidas a varios idiomas. Nocilla Dream fue seleccionada por la revista Quimera como la mejor novela del año. Nocilla Experience y Nocilla Lab han sido catalogadas como mejores novelas de 2009 por Miradas 2 de TVE y el suplemento cultural del País, respectivamente.
Sin embargo, y al margen de todos estos premios sin duda muy bien merecidos, la idea de esta presentación, (y por qué no decirlo, de esta modesta lectora) es transmitirles lo que ha supuesto para mí el descubrimiento y más tarde la aproximación a la obra de Fernández Mallo y fundamentalmente a su proyecto: El PROYECTO NOCILLA compuesto por una trilogía de novelas que a través de una prodigiosa imaginación, dominio de las leyes de la Física y de las técnicas artísticas del siglo XX dibuja un camino para que el lector se involucre en él.
En su primera novela, NOCILLA DREAM, el escritor va encuadrando momentos, sensaciones como si se tratara de un collage cuyo tema principal no te atreves a mencionar ya que constantemente va quedando en el aire. Sin embargo, todos los relatos y sus protagonistas tienen como eje vertebrador la carretera más solitaria de Norteamérica en el estado de Nebraska, conexión entre todos los personajes de un mundo globalizado. A pesar de la aparente frialdad de la narración nos sorprende con frases como “amar es lo más difícil que he hecho en toda la vida” o “si no eres consciente de que te mueres de qué ha servido la vida”. Hay tantos recuerdos…referencias a marcas de productos que todos los que pertenecemos a la generación de Fernández Mallo consumíamos en nuestra niñez, adolescencia, juventud… Marcas que cita sin ningún tipo de pudor porque la publicidad forma parte de nuestras vidas (chicles Bang-bang, Cheiw). Menciones de series de televisión como “los vigilantes de la playa” “El coche fantástico” con la célebre frase: Kit te necesito. La música de los 80 con los Sex Pistols, Siniestro Total…
Referencias a Jorge Luis Borges, uno de sus autores favoritos. Escenas tan pictóricas como imaginarnos a uno de los protagonistas del libro, Falconetti extendiendo un mantel en medio de aquella solitaria carretera. Y yo me pregunto, ¿todas estas vidas intercaladas son reales o ficticias? Quizá haya de todo un poco. Porque tras investigar sobre la artista Margaret Marley Modlin caí en la cuenta de que su nostálgica vida, tal y como nos cuenta Fernández Mallo, era una vida real y no inventada.
Zapatos marrones sobre el asfalto, sobre la arena del desierto evocan la soledad del hombre una constante que aparece en el libro y en el proyecto.
Manifiesta su admiración por los haikus aunque su haiku favorito es la fórmula matemática de Einstein.
El planteamiento de NOCILLA EXPERIENCE, su segunda novela me resulta bastante parecido a la anterior. Retales de historias que se van hilvanando y transmitiendo que el mundo se rige por el azar como el juego del parchís. Las cosas que ocurren por casualidad son las más importantes. Harold termina su última caja de Corn Flakes que compra tras la muerte de su mujer y decide recorrer el mundo dejando conectada su videoconsola mientras calza sus viejas Converse. Las guerras de antes- el Saigón recurrente de Apocalipsis Now, la II Guerra Mundial, la entrada del ejército ruso en Auschwitz… Las guerras de ahora Irak-Basora- tiñen la novela de desconfianza en el ser humano y profundiza sobre el sentimiento de soledad. Entre las historias que cuenta introduce extractos musicales, de películas, teoremas y fórmulas físicas y matemáticas, incluso documentos históricos como el panfleto de Siéyes de 1789, noticas de la radio, siendo muy difícil encontrar entre ellas una cohesión interna que permita hablar de un todo narrativo. Confieso que me conmovió el episodio de los niños caminando por el oleoducto que atravesaban Rusia. Me resultó desolador, y más cuando una vez terminado su periplo acaban dentro de los tambores de las lavadoras que transporta un camión. Hay algo más ridículo y a la vez más satírico que idear un edificio para cerdos con el afán de humanizarlos?
El caso del hombre que había estado toda su vida sin salir de casa y cuya muerte intuye su casero al retrasarse en el pago del alquiler después de 97 años. La muerte es el fin natural de toda vida. La vida del hombre no es más que una sucesión de momentos. “Si comprendes el momento presente no tendrás más que hacer”.
El absurdo aparece con un toque de humor en las cenizas de Carol con flores y dentro del microondas.
Termina esta segunda entrega con una sorprendente sentencia “Doctor mi hermano se ha vuelto loco y se cree una gallina. Bueno, ¿y por qué no hace que le encierren? Porque necesito los huevos”.
El final del Proyecto Nocilla llega con su novela NOCILLA LAB, un road movie cuya estructura es totalmente diferente a las dos anteriores. El eje argumental es una pareja que va viajando en coche mientras intenta emprender un ambicioso Proyecto “que no se sabe muy bien qué es” ¿un proyecto de amor, una obsesión, o una excusa para hurgar en su relación? Es como la vida, que tampoco tiene un argumento claro, lo que importa es que el camino esté lleno de sustancia”. Por eso, el azar y las casualidades juegan un papel muy importante. Nuestras propias vidas se construyen a medias entre el caos y el intento de ir poniendo orden. El protagonista se llama como el escritor y tiene vivencias similares por lo que considero que tiene mucho de autobiográfica.
La novela se puede dividir en tres partes complementarias. La primera (MOTOR AUTOMÁTICO DE BÚSQUEDA) viene dada por un monólogo interior iniciado en Tailandia después de ser atropellado por una motocicleta. Rememora sus noches locas escribiendo, sentado delante de las pantallas de dos televisores, fumando y bebiendo Coca-Cola. Fue entonces cuando sintió que crear era como dominar el mundo.
Agustín, lleva varios años de relación con su novia cuando decide poner en marcha el proyecto desplazándose con ella a la isla de Cerdeña en un Lancia con el que dan vueltas en torno a una penitenciaría convertida en un establecimiento agroturístico. La relación puede darse por terminada cuando ella tira una funda hidrófuga de una guitarra, acontecimiento que desvelo porque en sus novelas realmente no existe un principio y un fin. Todas las historias que se entretejen pueden ser pasado, presente y futuro a la vez.
En la segunda parte ( MOTOR AUTOMÁTICO) desaparece la voz del narrador para dejar paso a 44 secuencias en las que aparecen dibujos y croquis, citas textuales…
Los personajes están dentro de la antigua penitenciaría. Él escribe a todas horas en la celda porque no puede abandonar el proyecto. Entonces, aparece su doble que será una auténtica pesadilla para el protagonista. Éste le usurpa su identidad, su vida, incluso su proyecto… hasta acaba haciéndole creer que es él.
La última parte (MOTOR) es un Laboratorio de ideas. El tiempo tiene forma de cubo de Rubik, es un artista que experimenta siempre sin fracaso. Agustín encuentra en las cintas de vídeo grabaciones de un hombre que se parece a él con una mujer en bikini y mira la fecha de grabación y es de dentro de 5 años. ¿Quién de los dos Agustines, el de verdad o el impostor es el que sobrevive? Todo es demasiado complicado como para que alguien como yo pueda entenderlo.
Aparecen homenajes a García Márquez, a Duras, Ballard, Manganelli, Boris Vien, Bukowski… Hasta que la historia adopta el lenguaje del cómic. Éste -dibujado por Pere Joan- narra las vicisitudes de un Agustín Fernández Mallo amnésico que se encuentra con alguien llamado Enrique Vila-Matas en una plataforma petrolífera. Ese hombre le cuenta una historia que escribió sobre alguien que vive dentro de una celda con forma de cubo y al que le atormenta el paso del tiempo.

Tras este resumen del Proyecto Nocilla quiero concluir diciendo que esta trilogía no es ni mucho menos una trilogía al uso, sino que de alguna manera la originalidad, sorpresa, imaginación y fantasía desmedidas están presentes a través de tres temas que casi llegan a obsesionar a los personajes y creo que al propio escritor: la soledad, el amor y el tiempo… todo lo demás sobre qué es, que fue y que será este proyecto Nocilla es algo que nuestro invitado tendrá que desvelarnos a partir de ahora. Y si todavía quieren abundar en su proyecto no duden en entrar en su blog “El hombre que salió de la tarta” y en ver la película sobre el Proyecto Nocilla.
Muchas gracias y buenas tardes de nuevo, y ya les dejo con nuestro escritor invitado, AGUSTÍN FERNÁNDEZ MALLO.

Pilar Sánchez María

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