José Luis García Martín escribe sobre Átomos y galaxias, de Miguel d’Ors:

(…) El mejor Miguel d’Ors está en estas páginas, que no quieren ser novedosas, pero que lo son de la más auténtica manera. Cierto que se trata de la obra de un minucioso artesano, que el libro ha sido escrito por alguien que conoce a la perfección su oficio y que quiere demostrar que la versificación tradicional -hay sonetos, décimas, romances, pareados alejandrinos de resonancia modernista- está lejos de haber agotado sus posibilidades. (…)

Miguel d’Ors es un poeta paradójico. Nada le gusta más que darle la vuelta a un tema muy manido, que llenar de sorpresas e inventiva un lenguaje aparentemente prosaico y conversacional. La técnica, el artificio retórico está siempre en él al servicio de la emoción. O del humor.
Sabe que no es posible ser sublime sin interrupción, y por eso de vez en cuando rebaja el tono y se permite alguna broma. (…)
¿Arte menor en muchos casos? Ciertamente, pero también poesía mayor. Sin ninguno asomo de decadencia, Miguel d’Ors es en este libro más Miguel d’Ors que nunca. Hace lo mismo de siempre, pero nos sigue asombrando y emocionando como la primera vez. Hace lo mismo, pero cada vez mejor.

(Puedes leer la reseña completa en Crisis de papel, el blog de lecturas de José Luis García Martín.

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