Mi padre fue un árbol de peces y estrellas,
un inmenso roble en medio del océano
que contaba leyendas del reino submarino.
su rostro maltratado era un mapa del mundo,
conocía de memoria las formas de la tierra
y el nombre de los mares que habitaban su estómago.
No evitó el peligro, nunca dio las espalda
al terco oleaje ni evitó las mareas.
Mi padre fue un marino que era un faro y un árbol.
Quizá nunca supiera el nombre de los nombres,
pero fue sabio y sabía la lengua de las aves
que hacían cada verano el nido entre sus ramas.

(De Naufragios)

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